ENTRENANDO PARA UNA MARATÓN: HE AQUÍ CÓMO PROMOVER EL EQUILIBRIO DIGESTIVO

Estás a mitad de la carrera, a muchos kilómetros de tu casa y dando todo lo que puedes cuando algo te golpea. El muy temido calambre estomacal. El malestar intestinal. Las náuseas. Los entrenamientos de resistencia largos y agotadores pueden causar estragos en tu organismo, y lo menos que vas a querer es que un malestar estomacal descarrile tu entrenamiento. Aquí vas a aprender cómo cuidar tu salud intestinal para que puedas mantenerte en tu camino y lograr tus metas.

 

NÚTRETE CON BACTERIAS

En tu tracto digestivo abunda la flora – una vasta comunidad de microorganismos que desempeñan un papel importante para tu digestión y para tu salud en general. Es importante asegurarse que estas bacterias buenas sean saludables y abundantes para que promuevan la salud intestinal y una digestión normal. Ahí es donde entran en juego los probióticos. Los probióticos (a saber, acidófilos y bifidobacterias) son bacterias intestinales que apoyan la salud del tracto digestivo y mantienen a tus intestinos bajo control. Para mayor beneficio, intenta tomar un suplemento probiótico regularmente y refuerza tu dieta con alimentos probióticos como el yogurt y el kéfir. Los alimentos fermentados como el chucrut y el kimchi, también son una deliciosa fuente de bacterias amigables con el estómago.

 

REGULA CON FIBRA

Para una combinación ganadora, complementa tu ingesta probiótica con una ingesta de fibra. El incorporar regularmente, tanto fibra soluble como insoluble a la dieta, puede ayudar a promover la salud intestinal y a mantener tu tracto digestivo al ritmo de tu kilometraje. Contempla agregar prebióticos, un tipo de fibra no digerible que se considera como combustible para los probióticos. Sin embargo, debes tener en mente que la elección del momento es importante. Ingerir fibra muy cerca de la hora de un largo entrenamiento o de una carrera de resistencia puede estropear tu estómago y sabotear tu desempeño.

 

LA HIDRATACIÓN ES FUNDAMENTAL

Una buena hidratación mantiene tus intestinos moviéndose de manera suave y fluida. El agua y los fluidos te ayudan a deshacerte de los desechos y a limpiar tu sistema digestivo. Es suficiente con tomar agua, pero si necesitas algo que te levante, busca bebidas deportivas que contengan electrolitos, como potasio y sodio, los cuales pierdes cuando sudas mucho durante los entrenamientos. Como base de referencia, los hombres deberían apuntar a beber trece tazas de agua al día, y las mujeres deberían apuntar a tomar nueve – así que no debería ser sorpresa que los atletas de resistencia tengan que beber mayores cantidades, pues sólo en una hora de ejercicio intenso, el cuerpo puede perder cantidades significativas de agua.

 

RECÁRGATE CON CARBOHIDRATOS Y PROTEÍNA

Para tener energía para el largo recorrido, asegúrate que tu snack para antes del entrenamiento o de la carrera comprenda principalmente carbohidratos y algo de proteína – piensa en un bagel con mantequilla de maní, avena con nueces o un sandwhich de pavo. Los carbohidratos te proporcionarán la energía para mantenerte corriendo, mientras que la proteína te proveerá los aminoácidos que tus músculos requieren para repararse y reconstruir. Este combo ganador te dará energía y tendrá menos probabilidad de molestar tu tracto digestivo.