LA VITAMINA D Y EL COVID-19

Un nuevo estudio realizado por investigadores del East Anglia University y la Fundación King´s Lynn NHS del Queen Elizabeth Hospital del Reino Unido, logró determinar que existe una asociación significativa entre los bajos niveles de vitamina D en el cuerpo y una alta incidencia de casos de COVID-19 y de mortalidad en 20 países de Europa.
Los resultados obtenidos por estos investigadores también permitieron concluir que en los países donde se han producido más muertes por el virus COVID-19, existía en la mayoría de pacientes, baja presencia de vitamina D. En general, en países de latitudes más bajas, como Italia y España, hay deficiencia de dicha vitamina.
En cambio, en todas las naciones ubicadas al norte de Europa, como Noruega, Finlandia y Suecia, en donde la incidencia del virus y la tasa de mortalidad han sido menores, se ha logrado determinar que los niveles promedio de vitamina D eran entre los más altos de Europa.

También una investigación realizada por expertos de la Facultad de Medicina del Trinity College de Dublin en Irlanda, analizó la relación entre la vitamina D y el COVID-19, concluyendo que existe una asociación entre la carencia de vitamina D en el cuerpo y la tasa de mortalidad. En otras palabras, a mayor déficit de vitamina D en el cuerpo, más alta la probabilidad de morir de COVID-19.

Otras estudios observacionales recientes ya habían sugerido que los suplementos de vitamina D pueden ayudar a proteger contra las infecciones agudas del tracto respiratorio debido a que existe una asociación entre niveles bajos de esta vitamina y la susceptibilidad a infecciones respiratorias agudas. Esto se debe a que la vitamina D modula la respuesta de los glóbulos blancos, evitando que liberen demasiadas citocinas inflamatorias.

En ese sentido, el doctor Michael Holick, experto en investigación de vitamina D de la Universidad de Boston en Estados Unidos y quien ha publicado más de 500 artículos y 18 libros sobre el tema, afirma que la vitamina D regula la producción de una proteína que “mata selectivamente agentes infecciosos, incluidas las bacterias y virus” y que también “altera la actividad y el número de glóbulos blancos, conocidos como linfocitos asesinos T2, que pueden reducir la propagación de bacterias y virus”.
Aunque la correlación no necesariamente significa causalidad, en el Reino Unido, los organismos de salud pública han estado revisando constantemente las recomendaciones desde el comienzo del brote de COVID-19. Una de ellas establece que todos los adultos deben tomar al menos 400 UI de vitamina D al día. “Existe una fuerte evidencia entre asociaciones del compuesto y la gravedad en pacientes”, explicó la profesora Rose Anne Kenny, una de las autoras del estudio.